La semana pasada en el Campus Huertos, vivimos una jornada inolvidable de aprendizaje con nuestra actividad «Cheque de Amor». En esta ocasión, la familia Rubio Herrera, del nivel Prekinder A, bajo la dirección de la educadora Francesca Contreras Marisio, nos deleitó con una hermosa presentación de instrumentos musicales. Fue un momento mágico ver a los niños y niñas interactuar con los instrumentos, llenos de emoción y curiosidad.
Este tipo de actividades no solo alegran a los pequeños, sino que también fortalecen el vínculo esencial entre la familia y la escuela. La educación en el Nivel Parvulario trasciende el aula, invitando a las familias a participar activamente, aportando al proceso de aprendizaje desde sus propias experiencias y pasiones. En esta ocasión, la música se transformó en una herramienta poderosa de conexión, creatividad y desarrollo emocional para nuestros estudiantes.
Es importante recordar que la educación no alcanza su máximo potencial sin la participación y apoyo del entorno social y familiar en el que los niños crecen. Cada momento compartido en actividades como esta potencia el desarrollo integral de los pequeños, quienes se enriquecen no solo del conocimiento académico, sino también del amor y dedicación de sus seres queridos.
Agradecemos a la familia Rubio Herrera por su compromiso y por habernos regalado este espacio lleno de ritmo y alegría. Juntos, estamos construyendo una comunidad educativa donde el aprendizaje se convierte en una experiencia compartida y significativa para todos.