Apañando por la convivencia

Como una manera de promover y potenciar la Convivencia Escolar, entre los días 07 y 10 de Mayo, se realizaron diversas actividades en el Marco de la semana de la Convivencia Escolar “Apañando Por la Convivencia”.
Se realizaron actividades tanto lúdicas como de reflexión, siempre en torno a fortalecer las relaciones de respeto, fraternidad y solidaridad.

Los estudiantes pudieron plasmar sus buenos deseos en el hall, escribir saludos a sus amigos y/o compañeros, compartir un rico pic-nic saludable, compartir en una cabina fotográfica, disfrutar de actividades deportivas, realizar zumba durante los recreos, etc. Fue una semana llena de actividades donde finalizó con el Día del Alumno.

CONVIVIR EN EL COLEGIO…SOY AMIGO DE ALGUNOS Y COMPAÑERO DE TODOS
Convivencia escolar es la capacidad de las personas que conforman la comunidad educativa de convivir entre sí, en un marco de respeto mutuo y solidaridad recíproca.
Se debe aprender a convivir en todos los espacios que nos rodean; en el Colegio, en la familia, en el barrio, en la comunidad y en el mundo social más amplio. Tiene que ver con la capacidad de las personas de entenderse, de valorar y aceptar las diferencias; los puntos de vista de otro y de otros; con la tolerancia.
Aprender a convivir constituye la base para la construcción de una sociedad más justa y una cultura de la paz, porque se sustenta en la dignidad de la persona; en el respeto y cuidado de sus derechos y deberes.
Uno de los aspectos primordiales para que exista una adecuada convivencia escolar en el Colegio es el compañerismo, entendido como un sentimiento de unidad que surge entre los integrantes de un grupo o una comunidad humana. Se fundamenta en valores como la solidaridad, el respeto, la fraternidad, igualdad y tolerancia, y debe practicarse de manera recíproca, es decir de manera mutua.
El compañerismo se pone en práctica cuando ayudamos a un compañero en algo, cuando nos involucramos en una tarea o proyecto grupal, o cuando ofrecemos nuestro apoyo incondicional en momentos difíciles. Asimismo, facilita el trabajo en equipo, fomenta el espíritu de unidad grupal, y proporciona muchas satisfacciones en la relación con nuestros pares. Puede verse en ámbitos de nuestra vida cotidiana, desde el colegio hasta el trabajo, y fundamentalmente en la práctica de deportes grupales.
En la formación del espíritu de compañerismo intervienen muchos factores importantes tales como: el respeto y la confianza entre sus elementos, la posibilidad de ser capaces de llegar a acuerdos, de ceder, de dialogar y escuchar.
Suele confundirse amistad con compañerismo, sin embargo, la diferencia radica en la intimidad de la relación. En el compañerismo se ayuda al otro sin necesidad de entrelazar un vínculo más íntimo, en cambio, la amistad implica una relación construida a largo plazo, basada en intimidad afectiva.
Un curso puede estar compuesto de compañeros, pero no necesariamente de compañerismo, pues éste estará dado por actitudes solidarias entre los miembros del curso, como por ejemplo; como cuando se facilitan útiles escolares, cuando existe preocupación por compartir las materias con aquel que ha faltado a clases, o cuando alguien comparte su almuerzo con otra persona, siendo fundamental que estas situaciones y acciones surjan de manera espontánea.
El compañerismo implica:
• Ayudarnos los unos a los otros, tanto en lo emocional como académico.
• Intercambiar opiniones respetando las ideas de los demás.
• Criticar de manera constructiva y aceptar las críticas ajenas.
• Aceptar a nuevos miembros con apertura y amabilidad
• Trabajar en equipo, aprender de manera cooperativa dejando a un lado los individualismos.